martes, 29 de abril de 2008

...A veces es bueno alejarse de todo...




Este dibujo representa muchas de las cosas que siento en este momento, quede impactada cuando lo vi... era exactamente lo que sentia. (...)




A veces es bueno alejarse un poco de la realidad...y vivir en nuestro propio mundo, encerrándonos en él. Viviendo al máximo, como siempre lo hemos imaginado.

Sin privarnos de todas las buenas cosas que se nos presentan... Creando nuestro propio mundo, uno imaginario...En donde todos los problemas desaparecen. Un mundo en el que nadie habita. Un mundo en el que solo nuestra propia imaginación logra alcanzarlo; y si no lo alcanzara... a donde escaparíamos, en donde nos esconderíamos...???

sábado, 26 de abril de 2008

Una historia de...amor?

Hay cosas en la vida que no son fáciles de olvidar, el amor, los amigos, malos recuerdos. Todo eso se nos hace muy difícil olvidarlo.

La vida es dura, y eso lo tenemos presente. Tenemos que luchar para salir adelante y así dejar esos problemas que nos acechan diariamente. Lastimosamente no es tan fácil lograrlo.
Uno de los problemas que más nos afecta es el amor. Algo tan complicado de explicar y entender, esa sensación de cuando estamos enamorados, las risas, caricias, besos… Todo eso tan lindo pero cruel a la vez. Todas esas buenas cosas que de un momento a otro nos puede voltear el mundo, así como nunca lo imaginaríamos. Ese juego de sentimientos, algo imposible de manejar. ¿Como algo tan lindo nos puede afectar tanto?
Ese remolino de emociones y sentimientos. Todos se convierten en uno solo. El amor, el odio, el cariño, la felicidad, tristeza, el remordimiento, la soledad… Todos, todos esos sentimientos terminan siendo uno solo. Algo tan fácil pero difícil a la vez. Todo es una gran confusión.

Ya no quieres estar con una persona a la que amaste, ya no la soportabas siendo dueño de tu corazón. A pesar de eso, no la puedes olvidar, continua presente… Y si ya no la querías, ¿porque sigue en tu mente? Todo es pura confusión, todo es muy complicado…es como un laberinto con varias salidas, pero no sabes que camino tomar.

Te voy a contar una historia.
Había una vez una niña que se enamoro profundamente de un muchacho. Lo amó sobre todas las cosas. Ella luchó hasta lograr conquistar su corazón.
Ella ya cansada de luchar, un día se dio cuenta de él sentía algo por ella, hasta que consiguió su amor.
Ellos eran la pareja más feliz sobre la faz de la tierra. Los dos se amaban profundamente. Pasaban los meses y continuaban en su mundo rosa, un mundo en donde nada los iba a separar, un mundo en donde solo ellos dos habitaban, ellos y su romántica locura, su amor, su cariño. Nada los interrumpía. Hasta que un día llego eso a lo que llamamos problemas. Eran pequeñeces, pero igual incomodaban a la niña. Y así fueron pasando los meses, mas problemas aparecían y se iban acumulando en un rincón del corazón de ella. Y así continuó hasta que esas pequeñeces dejaron de ser tan pequeñas y lograron llegar a donde la niña guardaba el amor por aquel muchacho.
Al ocurrir esto, ella empezó a ver las cosas con más claridad. Ese mundo rosa en el que vivía se fue aclarando poco a poco.
Continuó el pasar del tiempo, y las cosas se veían aún más claras para la niña. Al lograr ver con claridad, ella se percató de algunos sentimientos ocultos que se mezclaban con aquel amor. Eso conllevaba a problemas aún mayores, que daban como resultado grandes conflictos con el muchacho. Iba alejando a la pareja poco a poco. Pero el tiempo los volvía a unir.
Seguían pasando los días, y volvía a ocurrir lo mismo. Se iban alejando. Ella ya no soportaba eso. Quería liberarse de los problemas que la acechaban, pero no lo lograba. Había algo que no la dejaba desprenderse de esos problemas.
Buscase en lo más profundo de su corazón y alma. Hasta que encontró una respuesta, él. Eso era lo que la ataba a esos problemas, problemas que en realidad pertenecían al muchacho, pero el al no dejarlos emerger, la niña los absorbía y ella misma los reflejaba.
Al ver lo que ocurría, quiso ayudar al muchacho. Eso hizo que los dos se unieran más en alma, pero no en cuerpo. Los cuerpos seguían distantes uno del otro, pero la niña ignoraba eso. A ella solo le importaba ayudar a su amor, verlo feliz para así ella poder estar feliz; ya que su felicidad dependía de ver a los demás felices. Pero llegó un momento en el que ella no soporto tanto peso, y empezó a hundirse lentamente, sin que nadie la pudiera ayudar. Nadie se percataba de lo que ocurría. Ni siquiera el mismo niño, ya que el estaba muy ocupado con sus problemas y locura, que no veía lo que estaba pasando.
Así fue la niña hundiéndose poco a poco, ella y su amor por él se iban cayendo en un inmenso vacío. Lugar nada confortable para el corazón de aquella niña. Un lugar frío, triste… un lugar en donde la soledad habitaba.
Esa sensación de vacío la hundía cada día, queriendo alejarse cada vez más del muchacho, que en un principio se enamoro locamente. Pero había algo que no la dejaba en paz. Ella quería alejarse de ese niño, pero sabía que no debía hacerlo en ese momento en el que él le pedía ayuda a gritos. Por lo tanto, ella en silencio continuó con su relación. Intentando sacarlo de donde el se encontraba, mientras el, sin darse cuenta, la empujaba cada vez mas al vacío. Lugar que resulto ser en donde el habito un tiempo, tiempo antes de conocer a esa bella niña, que se deterioraba a pocos.
Ella ya obstinada de sentirse así, con todo el dolor en su corazón intenta abandonar al niño para así ella poder salir de donde se encontraba. Necesitaba salir de ese hueco, ocupaba emerger, necesitaba un aire… ¡Ahora ella pedía a gritos ayuda!
Al darle la noticia al niño, le volteó completamente el mundo. Con la respiración corta, el corazón hecho trozos le suplica a ella que no lo abandone cuando mas lo necesita. Ella con una mentira en su corazón, le dice “si”. No podía creerlo, pero así fue.
El tiempo transcurría, la mentira crecía mes tras mes alimentada por el desinterés que ella sentía. No podía soportarlo más. Habitaba en ella un sentimiento de culpa, engaño, desamor. Todo eso la atormentaba diariamente. Todo eso para que el fuera feliz, para así poder ayudarlo salir, mientras ella se hundía aún más.
Con ese dolor en su corazón ella siguió con la relación.
Cada día ella vivía con esa pesadez en su cuerpo, con esa intranquilidad. No lo soportaba, no podía vivir con ese sentimiento de culpa, con esa mentira. Era algo tan incómodo para ella. ¡Era insoportable, era invivible!

Ella confundida no sabía como explicarle al muchacho lo que sentía, asi que un día, su corazón lo hizo por ella. Ese corazón que en un momento palpitó y estuvo tibio, ahora se había transformado en un corazón de piedra y frío, insípido, nada le molestaba, nada le incomodaba, solo las caricias que recibía por parte del niño, porque para ella ese amor ya no existía, esas caricias ya no significaban nada. Todo se había esfumado.
El mundo rosa en el que vivió en un principio ya se había aclarado por completo, mas bien, ahora se tornaba oscuro para ambos.
Ella se había convertido en otra persona, ya no era la misma niña. Todo era tan extraño que aún no encuentro palabras para explicarlo…

Ocurrió lo que ocurrió, el niño sentía el corazón frío y duro de ella. El estaba destrozado por dentro, el también se encontraba confuso de lo que ocurría. Con un presentimiento en mente intenta hablar con ella. El muchacho acierta. El corazón de el ya no permanecía dentro la niña. Ese amor ya no existía.
Los sentimientos, los problemas… todo eso consumió por completo el corazón de la niña.
El no entendía el porque, quería una explicación concreta, pero ella en silencio se alejó de aquel muchacho…
El corazón de la niña se apodero de su mente, de sus acciones. No supo que decirle al niño. Nada más lentamente se fue alejando de él. Con un beso y un adiós, ella se despidió, sin más razón continuó con su camino, ella era libre, su corazón la desato.
El dolor que sentía se fue alejando poco a poco. Su alma, su corazón; todo regresaba a su cuerpo. Se sentía limpia, diferente…

A pesar de la tormenta por la que pasó, seguía sin comprender lo ocurrido. Como ya te dije, su corazón se apodero de sus acciones; y lo que sintió en aquel momento, ahora su corazón lo guarda en lo más profundo.

Han pasado días desde que aquello pasó…Buenos y malos recuerdos se apoderan de la mente de la niña de vez en cuando.
En este momento ella se encuentra atrapada en su mundo, sin más que pensar busca refugio en su familia, pero no lo encuentra. Hay veces que lo busca en sus amigos, pero bien sabe que no todos estarán ahí siempre. Por lo tanto, su único refugio en este momento es ella misma, acompañada por un trozo de papel y un lápiz a mano. Contándole a el todos sus sentimientos, tal y como lo esta haciendo en este momento…

lunes, 21 de abril de 2008

Cosas que me hacen feliz! :)

-Chocolates
-Dormir
-Arcoiris
-Un Sol brillante
-Un atardecer a como un amanecer
-Ver un lugar limpio
-La paz
-Mi familia
-Saber que mis amigos se encuentran bien y felices
-La música, y más la música en vivo!
-Escuchar el cantar de un pájaro
-Un día nublado que en la sombra haga frío y en el Sol calorcito, que se puede calentar con una rica bufanda.
-Dar a como recibir una sonrisa de alguien desconocido. Tambien de mis amigos, obvio!
-Ver a mi gordito, Fernandito!
-Descansar con buena música y unas candelitas
-Ayudar a alguien, y saber que en realidad si le ayude
-Un gracias
-Que me pidan un favor
-Reirme
-Vivir al máximo!
-Saber que alguien piensa en mi :)
-Los animalitos
-Ver a Mimi (mi gata) gorda! Toda rica!
-Ver algo bonito :P
-Vivir relax
-Un buen recuerdo
-Estar con mis amigos
-Hablar de algo agradable con alguien por horas...!
-Comer comidita echa con amor
-Ver una flor crecer
-Oler algo rico
-Entender bien a la gente y que me entiendan
-Tener a alguien en quien confiar
-El amor y la amistad!
-Ese paseo que uno tanto espera
-El sabor que te deja haber echo una buena accion
-Dormir con esa persona que tanto quieres
-Pensar en las cosas buenas de la vida
-Encontrar la respuesta que tanto buscabas
-Un beso inesperado, un abrazo, una caricia...
-Son demasiadas las cosas que me hacen feliz!!! :) :) :)

miércoles, 2 de abril de 2008

The truth behind the lie

II. Parte
Han pasado días, desde que continuaron con su camino...cada uno de ellos lo ve desde diferente perspectiva. La niña continua en su intento de escape, el niño sigue en su profundo e interminable sueño.
La locura de la niña continúa igual, pero esta vez sus sentimientos desean ser libres. La niña quiere lo mismo, ya esta cansada de reprimir todas sus emociones solamente para que una mentira siga siendo esa verdad sin sabor que el niño desea.
La niña quiere gritarlo a los cuatro vientos! Desea expulsar esa terrible sensación de su pecho, para asi ser libre y vivir su vida como la imagino en un principio, como la imagino cuando le dijo si a aquellos suaves y delicados labios, que ahora se han ido perdiendo poco a poco. A pesar de todo, ella esta llena de confusiones, sigue sin comprender el porque del asunto.
Los sentimientos de la niña por el niño la bloquean, todas esas emociones reprimidas del niño se mezclan y se vuelve una masa confusa que no deja a la niña ser libre, masa que la consume día a día…impidiéndola liberarse para poder mostrarle a el en realidad lo que siente ella, para poder mostrarle su verdadero lado! Ese lado bello, juguetón y libre que la niña intenta expulsar, pero que el mismo niño las vuelve a hundir es su mezcla, impidiendo que la niña muestre su verdadero lado, para asi poder escapar de esa gran mentira que el niño vive en su sueño….

The truth behind the lie

I. Parte
Era de mañana, ella creía que hoy las cosas iban a ser diferentes, que a partir de ese día iba a tener una nueva iniciativa, que todo iba a cambiar, todo comenzaría de nuevo.
Pasaron horas, ella seguía pensando en aquel niño que había flechado su corazón meses atrás. Se preguntaba-¿Iré a tomar la decisión adecuada? ¿Y su aún lo sigo amando?- Atemorizada de su respuesta intenta huir, escapar, escapar de esa interrogante que la acecha, de esa incertidumbre que no la deja en paz; ella pretende escapar asi como lo hacen las aves cuando se aproxima una tormenta, asi como huye un animal cuando es la hora de la cena de otro. Ella solo quería evadir ese amor que no la dejaba tranquila, que la hundía más día a día, consumiéndola y distrayéndola, envolviéndola cada vez mas en esa locura. Locura de la cual ella ya estaba cansada, ahora ella vivía una mentira.
Llego la hora de la respuesta, ella tratole de explicar a su amado, pero el no entendía lo que estaba pasando, era como si un tornado hubiera tomado los sentimientos de aquella niña y los hubiera mezclado en esa habitación, lanzándolos por doquier. Aquello era una mezcla de amor, confusión, temor y odio. Algo incomprensible para aquel niño, y hasta para ella misma.

El niño estaba viviendo un sueño. La niña lo intento despertar, ella intentaba que el entendiera su situación, pero era algo imposible, su cuerpo dormido, su corazón roto, la pesadez del ambiente, todo lo que ocurría en ese momento no era algo común entre ellos. El empezó a entender la situación de la niña, pero no lo lograba aceptar. El esperaba estar soñando, deseaba que todo eso no fuera realidad. La niña lo logra despertar, pero el aun no entiende el porque de esa decisión. Un gran silencio los separa. El niño, dudoso de la situación, le ruega que no lo abandone, ella era su musa, era el combustible que el necesitaba para vivir…
El inseguro corazón de la niña se ablanda, decide continuar su camino con el niño. Camino que para ella iba a estar despejado, pero en sus pesadillas ese camino se convierte oscuro. Muy diferente al camino de un principio, muy diferente al camino por el que ella, en un pasado, trato de caminar con el. (...)